domingo, 21 de diciembre de 2008

[Sehmet] Aviso..

"Estamos en peligro". Ese era el aviso de Lord Byron y la orden era que acudiera a su encuentro. Además decía que encontraríamos un nuevo compañero. Al llegar a la mansión del príncipe no me hallaba sola, como ya había imaginado. Dentro de la casa parecía que hubiera habido un ataque, todo desordenado, destrozado.. Habíamos llegado tarde. Revisamos cada habitación pero no encontramos absolutamente nada. De repente algo de entre las sombras nos atacó, pero con insignificancia pues se trataba de un simple ghoul del príncipe. Lo calmé haciéndole ver que éramos gente de confianza, mandatarios de su querido príncipe. Confesó todo lo que sabía. Estaba muy asustado y no dejaba de repetir "se lo han llevado, se lo han llevado. Yo no he hecho nada". Por algunas cosas que nos contó supimos que debíamos ir al blood-school para poder saber más, ya que esta marioneta unicamente sabía "cosas" pero nada que nos ayudara a saber donde estaba Lord Byron y porqué estábamos en peligro.

Una vez llegados al cuartel de reuniones del príncipe, X, el que mejor pinta tiene de entre todos mis forzados compañeros de aventuras, y yo fuimos a su despacho flanqueado por aquellos dos inútiles. Intenté pasar y me detuvieron, acabé enfrentándome con uno de ellos pero dejé pasar la cosa pues no quería tener problemas con el que ahora era mi príncipe y del que recibía órdenes. Acabaron los dos por hablar.. Este tío sabe como sonsacar información.. Un tal James parecía ser que nos contaría algo. Lo encontramos, pero no pudimos descifrar lo que quiso decir "Si estan en algun lado debe ser donde empezo todo" Muy agudo, y... ¿donde empezo todo? La conversación de unos tipos atrajó nuestro interés. De nuevo mi audaz compañero consiguió la información.. Por lo visto había ocurrido algo en un congreso que tuvo lugar en los almacenes Lebowsky. Aún no entendíamos bien el asunto, pero al menos teníamos algo por donde empezar a buscar. Llegamos al lugar, estaba cerrado... Debíamos entrar y conseguir averiguar qué estaba pasando y dónde estaba nuestro príncipe.. Si, salvar al príncipe ahora era nuestra prioridad.

viernes, 5 de diciembre de 2008

Más sorpresas

Así que después de tanta historia todo ha sido una pantomima de Lord Byron...me gusta ese cabrón, un manipulador elegante (aunque,que otra cosa podría decir ahora, después de haberme relamido con su deliciosa sangre....).Menudo panorama, media "vida" vagando por Europa escapando de lo ineludible, y en mis primeros días en América ya he atado para siempre. X, no tienes remedio...
Para colmo de males tras ese mensaje urgente lleno de secretismo, la casa de Byron ha sido destrozada y él secuestrado. ¿Es que no se puede estar tranquilo aquí? Aún no he podido disfrutar de las comodidades de mi mansión después de tanto dinero invertido, ni tiempo para mis negocios, ni tiempo para llevarme a una deliciosa y tierna joven a la boca...(literalmente).
Para colmo de males parece ser que el centro de la información aquí es ese antro del Blood school lleno de chusma brujah (estúpidos...). Gracias que la dominación parece activarles alguna neurona extra para articular cuatro palabras seguidas con sentido, hemos conseguido seguir la pista a James hasta esa nave. Tras la ventana un hombre desquiciado...¿que nos espera ahora?
Espero que algo de acción; me muero de ganas por hincarle el diente a algo suculento...

Por cierto...ese nuevo compañero...tiene algo bastante extraño, pero me gusta su actitud. Veremos que tal se muestra de ahora en adelante...

miércoles, 3 de diciembre de 2008

[Sehmet] El juego acaba

Aquella sorpresita caida del "cielo" fue derrotada y atravesamos la puerta que se encontraba en el suelo. Un pasillo y otra habitación.. Al lado de la puerta había un aparato electrónico con números. Supusimos que con la combinación acertada la puerta se abriría. Tras largo tiempo intentando adivinar qué número sería el correcto, uno de nosotros empujó la puerta y se abrió.. ¿Pero esto qué es? ¿Sólo eso? ... De nuevo otra habitación. En la puerta habia una inscripción en relieve. Cuando tocabas las palabras, estas se presionaban. Entre éstas palabras se encontraban los elementos de nuestro tatuaje, asi que decidimos pulsar cada uno la letra que correspondía a nuestro tatuaje. La puerta se abrió. Fuimos a parar a una nueva habitación en la que se encontraba nuestro príncipe, Lord Byron. Parecía que el juego había dado a su fin. Aún así no podíamos ajustar cuentas con el culpable...

Nos explicó que en estos momentos la camarilla está en peligro y debía saber si podía confiar en nosotros y como nos desenvolveríamos.

Fuera de ese lugar, al fin..

Aunque no se porqué, creo que fuera no nos irá mucho mejor...

lunes, 24 de noviembre de 2008

[Sehmet] ¿Quieren jugar?

Nos encontrábamos en un pasillo que daba a una puerta cerrada. De repente salieron 5 personas de una estancia similar a la nuestra y la puerta cerrada se abrió. Todos vestíamos igual, excepto uno, que llevaba un traje de guardia. Además, teníamos un número asignado, 123, y un tatuaje, ¿una nube? ¿Qué significaría todo esto? Harta de aquello saqué mis armas y me adentré en la nueva habitación. Hicieron lo mismo. Súbitamente sentí mucha hambre, así que busqué una presa apresuradamente…

Me encontré de nuevo atada de manos con cadenas y, a su vez, a una mesa. No tuve problemas para deshacerme del mueble. Debía ser realmente estúpido aquél que pensara que con una simple mesa me pararía. Sin embargo, mis manos seguían impedidas. Éramos 10, y ahora... 4, yo no recuerdo haber visto salir a nadie… Un pasillo oscuro. Así porque sí entré en él. Me están ocurriendo cosas muy extrañas que no tienen sentido… Una mesa con una jarra de sangre…, sangre, la necesito urgentemente. Pero yo sola no puedo…

-¡Desátame! ¡He dicho que me desates! ¡Que me desates!

Aquel estúpido me ignoró. Se arrepentirá por esto. La otra mujer que había me ofreció la jarra, bebí y le pedí que me soltara. Como no se fiaba de mi me ofreció de su sangre. Acepté con la condición de que me liberara y no me atacara después. Pactamos las dos. Seguí bebiendo. De nuevo, era yo plenamente... Con unas llaves que allí encontramos, abrimos otra puerta. Volvimos a encontrarnos con los otros 6… ¿presos? De nuevo otra habitación. Ésta presentaba en una de sus paredes una V pintada y una inscripción, además una puerta en el techo y otra en el suelo. Estoy cansada de este… ¿juego? Abrieron la puerta del techo y 4 personajillos bajaron atacandonos. Uno de ellos se plantó ante mí con intención de pelear, un semejante a mí. Furia contra furia, garras contra garras… No sabe lo que ha hecho…

domingo, 23 de noviembre de 2008

[Sehmet] Un grato recibimiento

Supe que me hallaba en una nueva ciudad.. Asi no evitarás mi cometido.. Como bien sabía, debía presentarme al príncipe, por lo que me dirigí hacia el lugar donde se encontraba, un lugar llamado “Blood School”. Al ver que desechaban a la gente en la entrada, me dirigí directamente a la puerta trasera. Pase sin problemas. Una discoteca… el lugar era una discoteca. Uso exclusivo para gente de mi misma condición. Llegué ante el príncipe, y tras presentarme y arrodillarme mandó que me retirara. Obedecí.


Puesto que amablemente me invito a beber un trago, me dirigí a la barra con ese propósito. No se porqué pero no terminaba de fiarme... sin embargo, me hallaba con sed, bebí. Comencé a sentirme extraña, perdía fuerzas, cada vez tenía más y más sed. Necesitaba alimento

Fuera encontré un par de hombres. Invitando a uno de ellos a pasar un buen rato conmigo, creyendo que era un simple mortal, me abalancé sobre su cuello. Normalmente, hubiera jugado más con él asegurándome que era completamente mío, sin embargo, mi necesidad de alimentarme apresuró mis movimientos. Se apartó, en ese preciso momento comprendí que no era humano, pero no me importó. Lo intenté de nuevo, me empujó. Le pegué, pero era más fuerte que yo, o simplemente me encontraba sin fuerzas. Con un bate, el muy cobarde me pego hasta dejarme sin sentido...


¿Hola?… Me encontraba atada con cadenas y una venda en los ojos. No podía recordar nada antes de aquello. Me quitaron la venda, allí había alguien más, en mi misma patética situación. Un rugido me hizo darme cuenta también de la presencia nada agradable de un asqueroso lupino, aunque, por suerte, también estaba atado. Una niñita usó sus habilidades sobre el “pulgoso” para que así, aquella que nos había quitado la venda pudiera coger una llave y una tarjeta que hallamos en el suelo cerca de este ser.


Tras liberarnos de las cadenas, los 4 que allí nos encontrábamos encerrados conseguimos salir fuera. No sé si habrán más peligros, al menos no puede ser peor que estar encerrados con tan semejante espécimen.